lunes, 26 de marzo de 2007

EL TEATRO EN LA VIDA


El teatro no es nada más que aportar vida a una "obra", ésto se llama
"representar". Se parte de una elección de un "texto" y tras una
"adaptación", (si hace falta), mediante un proceso de "selección de
actores" ("casting"), se memorizan a través de "ensayos" una "puesta en
escena". Todo se realiza a partir de la labor de un "director" acompañado de
"regidores", "electricistas", "maquilladores", "decoradores" etc.

Si esta situación la extrapolamos a nuestra sociedad, veremos claramente
que, en el sentido de nuestras vidas, hacemos teatro continuamente.


El político, basado en un texto previo, realiza varios "actos", (programa
electoral), "mítines", casi siempre encima de "escenarios", mediante
supuestas "improvisaciones". La realidad es que estaban bien "memorizados"
con la idea de intentar alcanzar por medio de la "acción hablada" el
desarrollo de sus "argumentos". Son como "actores" de "primera fila" hasta
que alcanzan el "clímax": el punto más culminante de la "acción dramática".
Muchos previamente, para darle identidad a su "personaje", han sido
enseñados por profesores de "Arte Dramático", con el fin de enriquecer la
"empatía". O sea ni más ni menos que la identificación del "público" con el
"personaje" por la vía de las "escenas". Es en muchos casos la distancia del
"espectáculo" (el efecto "V" brechtiano) que hace creer ajeno y ver
claramente que se ha asistido a una "representación de ficción". En muchas
ocasiones se convierten en "farsas" o bien en "festivales". No dejan de ser
"comedias" de "intriga". Ocasionan incertidumbres, curiosidad, por lo que
usando "fábulas" y "parábolas" y mediante la "ironía", llegan a convertirse
en "melodramas". Un poco de "música" en "off" no viene mal en este tipo de
eventos que rayan con la "pantomima" en interminables "parlamentos". Así
pues sin "pausa" utilizan de una forma"patética" la compasión de muchas
gentes.


En gran mayoría es un "trabajo teatral" y una "resolución" tipo "sinopsis"
dada en los "programas de mano".


La "teatralidad", empleada en muchos casos, va acompañada de "dramas
satíricos". ¡Confían en la buena voluntad de las gentes!. La
"intertextualidad" empleada conlleva muchas veces que distintos programas
políticos se asemejen. La realidad es que los "textos originales" no
difieren claramente, pero de alguna manera a los no definidos llegan a
hacerles creer en una "ilusión". La "trama complicada" suele aparecer debido
a la poca preparación del político de turno y desde sus cortas luces
intentan llevar por medio de un lenguaje demasiado "técnico" (que a veces ni
él mismo llega a enterarse de lo que ha querido decir), convirtiendo en un
"gag" cómico lo que es mas serio. Esto me recuerda las famosas "tablas
lingüísticas" inspiradas en el estructuralismo. El sistema consiste en
colocar raros bloques de términos sinónimos y antónimos de la misma
categoría (sustantivos, adjetivos, adverbios, etc) que ensamblados entre sí
nos llevan a largos discursos perfectamente estructurados pero vanos de
contenido.


Y que a pesar de su "histrionismo", "afectación" "exageración" sean los
"cómicos de la legua" quienes la mayoría de las veces nos recuerdan a
"actores" en la realización" de un "culebrón", convirtiendo sus funciones en
"parodias".


Los más "vanguardistas" son los que avanzan y son partidarios de la
renovación, pero en sus disertaciones parecen estar representando un pálido
intento de hacer una obra de Ionesco, solo consiguen el "absurdo" ya que su
ideología no va en consonancia con sus palabras.


Personas que han asistido a estas "representaciones" han observado que casi
siempre falta el "epilogo" es decir la "resolución"... todo se va arreglar,
todo va a cambiar y todo en resumidas cuentas, todos van a ganar. Pero...
como decía Giuseppe Tomasi di Lampedusa "Es necesario cambiar alguna cosa
para que todo siga igual" (El gatopardo).


Y como decía mi padre: "Es mejor llevar la vida al teatro, que el teatro a
la vida".