jueves, 22 de marzo de 2007

Primer Premio del Concurso Nacional de Poesía de la IX Feria del Olivo de la Ciudad de Montoro

A mi hijo Álvaro de quien espero toda su poesía
La mañana llegó y las estrellas del sol celosas miraban,cuando se desvanecían,los sueños que habían sido de ellas.Las manos fríassurcaban por el laberinto de las hojasque a pesar de tus añosaún oyen suspiros.El latido de la tierrabuscaba tu jugo,el alba desgarraba tus verdes hojasal sonido de la vieja campanaque en lontananza se oía.Eres el manto verde del orgulloso monteque guarda los recuerdos de un ayerque es hoy y será siempre.Recuerdo cuando niñover pañuelos blancos de aves en tus ramas,cuando comenzabas a ser el amigode mis fantasías lejanas.Tu sombra me hacía ver el espejismode tantos sueñoscuando cantaba a tu rostro verdecargado de jugo.He muerto a tus piesjunto a la paz que de ti sale.Eres el árbol de la miely el pan del mañana.Veo el hielo del silenciopasar por mi mentey veo a la mujer de mis sueñoscomo tus ramasque abrazo.Apoyo mi cabeza en la lamaque surge de tus raícesy mis manos recorren tu cintura.Me proteges del duro sol del estío.Olivo milenario del milenario jardín.Olivo de mis abluciones.Tu fronda abriga mi cuerpo.Vendrán los tiempos de cosechay mis sueños regresarán del secuestrode tu archivo que permanece perdidoen el crepúsculo de la mañana.El olor de tu aroma calmará mi sed.Ahora pienso…¿cuándo fue la primera vez que te vi...?¿cuándo creí en tu inmortalidad?¿cuándo comencé a compartir mis sueños contigo?Mis diálogos y reuniones…escribíamos juntos bajo tu sombra…te curé las heridasque el viento....y el agua....hicieron....Aprendí a hacer poemas a tu lado,a caminar por ellos comoaves por tus ramas,a compartirte con mis mariposas.Cada mañana oigo tu infinito silencio,amo mi paciencia de esperarte siempre.Ahora soy el viejo niñoque te encontrócuando quise ser poeta…¡en la noche y en la mañana!y mis manos te volvieron a tocar,un viejo secreto recorre de nuevo mi sangre,¡es como si amara al hombre!El que plantó tus semillas en la tierra seca,y tu vida profundasalió de su encierro hacia el soldónde sonríe al ver tu fertilidadque tiembla de pasióncon el influjo de espirituales lluviasbrotando tus hijosy los pájaros al acariciarlos.Celeste salvaje rayocuando en la agreste,topografía de las tierras del sur,en la mañana que el cieloderramaba sus lágrimaspor sus grandes ojos;bebieron tus hijosque ardían en dura sequía.Contigo jugaban animalescuando tu mundo en flordecía que se había cumplido el nuevo ciclo.¡Árbol del mundo!¡Sostén del cielo que aguanta la tierra!Árbol de Minerva; sabiduría de la diosaque el campesino comparte.¡Árbol de manjares!¡Árbol social de ceremonias y ofrendas!Hoy, en mi fábrica de sueños,cuando he vencido a los molinosveo que mi alma no envejece.¡Es un sueño azul con aroma de deseo,lleno de vida asomado al futuro!¡es el amanecer de pasiones!¡es como el frágil espejoque florece ante el rostro del puebloentre temores y miedos!También el verde olivopasea tus campos y cuida de ti.Pero que nadie cierre las sendasque dio a los hombres su ilusióncomo cada poema a su poeta.